Hay cosas que uno calla de sí mismo y no dice en voz alta.

Con que reconozcas una, tu Lilith ya está pidiendo trabajo.

«Me adapto tanto a los demás que ya no sé qué quiero yo.»

«Cuando por fin pongo un límite, me siento culpable.»

«Callo para no incomodar, y luego exploto por algo pequeño.»

«Me disuelvo en quien amo hasta no encontrarme.»