Hay cosas que uno piensa de sí mismo y no dice en voz alta.
Con que reconozcas una, tu Mercurio ya está pidiendo trabajo.
«Lo entiendo todo, pero no sé qué siento.»
«Tengo la respuesta antes de haber escuchado la pregunta.»
«Hablo mucho para que nadie note lo que callo.»
«Mi cabeza no para y no sé cómo bajarla.»