Hay cosas que uno piensa de sí mismo y no dice en voz alta.
Con que reconozcas una, tu Neptuno ya está pidiendo trabajo.
«No sé dónde termino yo y dónde empiezan los demás.»
«Uso la espiritualidad para escapar de mi vida real.»
«Mi sensibilidad me destruye. Siento el dolor del mundo pero no puedo sostenerlo.»
«Digo sí a todo porque no sé distinguir el dolor ajeno del mío.»