Hay cosas que uno piensa de sí mismo y no dice en voz alta.

Con que reconozcas una, tu Venus ya está pidiendo trabajo.

«Me doy entera y luego me siento vacía.»

«Necesito que me quieran para sentir que valgo.»

«Evito el conflicto aunque me cueste a mí.»

«No sé qué quiero yo cuando dejo de pensar en el otro.»