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cientifico
Daniel Kahneman
La sensación de haber pensado no garantiza que el juicio haya sido deliberado: con frecuencia decide el sistema rápido y el lento se limita a dar por buena la respuesta, construyendo después una justificación razonable.
Quién fue
Daniel Kahneman (1934-2024) nació en Tel Aviv, pasó su infancia en la Francia ocupada y se formó como psicólogo en la Universidad Hebrea de Jerusalén y en Berkeley. Junto a Amos Tversky emprendió en los años setenta una investigación que transformó nuestra comprensión del juicio humano: demostraron, experimento a experimento, que las personas no razonan siempre siguiendo las reglas de la lógica que creemos utilizar, sino que recurren también a atajos mentales —heurísticos— que pueden producir sesgos sistemáticos y predecibles. En 2002 recibió el Premio Nobel de Economía por sus aportaciones a la economía conductual, siendo psicólogo. Fue profesor emérito en Princeton.
Qué desarrolló
En Pensar rápido, pensar despacio (2011) reunió medio siglo de investigación en una imagen que se convirtió en una de las explicaciones más conocidas de su obra: en la mente operan dos sistemas de pensamiento. El Sistema 1 es rápido, automático, intuitivo y de poco esfuerzo: reconoce rostros, completa frases y produce juicios con enorme rapidez. El Sistema 2 es lento, deliberado y costoso. Interviene cuando una tarea exige atención y esfuerzo, pero no permanece supervisándolo todo. Con frecuencia acepta la respuesta que ya ha producido el Sistema 1 y construye después una explicación coherente. Por eso la sensación de haber pensado no garantiza que hayamos deliberado. Podemos experimentar nuestro propio juicio como consciente y razonado sin haber visto los procesos automáticos que lo orientaron. La aportación de Kahneman no fue descubrir una mente irracional frente a otra racional, sino mostrar que gran parte de nuestra actividad mental ocurre sin deliberación consciente y que esos procesos automáticos siguen patrones que pueden estudiarse.
Por qué está en el Templo
Los estudios de la ficha de Mercurio lo citan por los dos sistemas de pensamiento: el proceso por el que la mente puede operar automáticamente mientras se experimenta a sí misma como deliberada. Es la base científica de una pregunta esencialmente mercurial: ¿puedes observar el proceso con el que estás pensando antes de confundirlo con la verdad de lo pensado? La mente que se observa descubre entonces algo incómodo: no todo lo que parece una decisión consciente empezó en la consciencia. Sin esa distancia, los procesos automáticos pueden orientar el juicio sin que la mente advierta que lo están haciendo.
- Ficha citante: Mercurio