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cientifico

Ilya Prigogine

Lejos del equilibrio, la inestabilidad puede convertirse en el umbral de un nuevo orden.

Quién fue

Ilya Prigogine (1917-2003) nació en Moscú semanas antes de la Revolución rusa; su familia emigró y acabó instalándose en Bélgica. Fue profesor de la Universidad Libre de Bruselas y en 1977 recibió el Premio Nobel de Química por sus contribuciones a la termodinámica del no-equilibrio, en particular la teoría de las estructuras disipativas. Dedicó su vida a una pregunta que la física clásica había esquivado: cómo es posible que en un universo condenado al desgaste surjan, una y otra vez, formas nuevas de orden — remolinos, células, ciudades, vidas.

Qué desarrolló

La teoría de las estructuras disipativas: sistemas abiertos que, bajo determinadas condiciones y lejos del equilibrio, pueden reorganizarse mediante una transición hacia nuevas formas de orden. Un ejemplo clásico son las celdas de convección de Bénard: al aumentar el gradiente térmico, el flujo que inicialmente es estable puede alcanzar una inestabilidad y reorganizarse espontáneamente en un patrón ordenado de circulación. Su trabajo mostró que la inestabilidad puede ser el punto de partida de una nueva organización. En el lenguaje del Templo: la inestabilidad no es solo amenaza; puede ser la condición de lo nuevo. En los puntos críticos (las bifurcaciones), pequeñas fluctuaciones pueden determinar cuál de las nuevas posibilidades de organización termina imponiéndose. Su trabajo puso además la irreversibilidad y la flecha del tiempo en el centro de la descripción de los sistemas complejos: en determinados sistemas, el futuro no queda reducido a una simple repetición del pasado.

Por qué está en el Templo

Los estudios de la ficha de Urano citan su trabajo como primer fundamento científico: lejos del equilibrio, la inestabilidad puede convertirse en el umbral de un nuevo orden. Urano es el arquetipo de la irrupción que libera lo nuevo cuando una forma ya no puede contenerlo — y Prigogine aporta un modelo físico que ayuda a comprender el proceso que el Templo trabaja en Urano: la pérdida de estabilidad de un sistema no implica necesariamente destrucción; puede situarlo ante un umbral en el que se abren nuevas posibilidades de organización.

En el Templo