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Judson Brewer
En meditadores experimentados, los principales nodos de la red neuronal por defecto mostraron una actividad relativamente menor durante distintos tipos de meditación.
La ficha en esencia
- Quién es: psiquiatra y neurocientífico estadounidense, investigador de la relación entre atención plena, hábitos y procesos cerebrales; actualmente vinculado a la Universidad Brown.
- Qué estudió: qué ocurre en los circuitos cerebrales relacionados con la autorreferencia cuando personas con amplia experiencia meditan.
- Qué encontró: en meditadores experimentados, determinadas regiones centrales de la red neuronal por defecto mostraron una actividad relativamente menor durante la meditación, especialmente la corteza prefrontal medial y la corteza cingulada posterior.
- Qué aporta: ofrece evidencia neurocientífica de que los patrones habituales de procesamiento autorreferencial pueden modificarse con la práctica meditativa.
- Qué no demuestra: no demuestra que la meditación «apague el ego», ni que la red por defecto sea simplemente «la máquina que fabrica el yo». Tampoco establece por sí sola que esa red deje de funcionar de manera permanente.
- Por qué está en el Templo: aporta una observación experimental al trabajo del Sol: la experiencia habitual de uno mismo puede dejar de ocupar el centro de la actividad mental cuando cambia el modo de relacionarse con la propia experiencia.
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Quién es
Judson Brewer es psiquiatra y neurocientífico. Su investigación se ha centrado especialmente en la relación entre atención plena, hábitos, adicción y procesos cerebrales.
Se formó en medicina y neurociencia en Estados Unidos, desarrolló investigación clínica en Yale y posteriormente pasó a la Universidad Brown, donde dirige investigación relacionada con la atención plena y los mecanismos neuronales de la formación y modificación de hábitos.
Su trabajo se sitúa en una intersección especialmente interesante para el Templo: qué ocurre cuando una mente entrenada deja de quedar completamente absorbida por sus propios patrones automáticos de pensamiento y conducta.
Qué estudió
En 2011, Brewer y sus colaboradores publicaron en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) un estudio de neuroimagen sobre la actividad cerebral de meditadores experimentados durante distintos tipos de meditación.
El estudio prestó especial atención a dos regiones asociadas con la red neuronal por defecto — el conjunto de regiones que estudió Marcus Raichle:
- la corteza prefrontal medial;
- la corteza cingulada posterior.
Estas regiones participan en procesos relacionados con el pensamiento autorreferencial y otras formas de procesamiento interno.
El resultado más relevante fue que, durante la meditación, los meditadores experimentados mostraban una actividad relativamente menor en estos nodos principales de la red por defecto, y que este patrón aparecía en los distintos tipos de meditación estudiados.
La importancia del hallazgo no está en que una región cerebral «se apague», sino en algo más preciso: la experiencia meditativa parece asociarse con una modificación del modo habitual de funcionamiento de determinados circuitos relacionados con el procesamiento autorreferencial.
La actividad cerebral no desaparece. Cambia su organización y su relación con la tarea que la persona está realizando.
Una diferencia de grado medida durante la práctica, no un interruptor que se apaga.
Cómo se lee: de arriba abajo, el estudio en cuatro pasos. Se midió a meditadores experimentados durante la práctica; se observaron dos nodos principales de la red por defecto; se encontró en ellos una actividad relativamente menor, no ausente. Abajo, la distinción que sostiene la lectura del Templo: una diferencia de grado medida en un momento concreto no autoriza a hablar de un yo apagado ni de una red desconectada de manera permanente.
El hallazgo es una diferencia de grado, y ahí está justamente su valor.
Qué aporta
La aportación de Brewer puede entenderse desde una distinción fundamental: pensar sobre uno mismo no es lo mismo que estar obligado a pensar sobre uno mismo.
La mente puede generar recuerdos, anticipaciones, valoraciones y narraciones acerca de quién somos. Pero la práctica meditativa puede modificar la relación que mantenemos con esos procesos.
Por eso el hallazgo resulta especialmente interesante: proporciona una observación neurobiológica compatible con la idea de que los patrones habituales de autorreferencia no son completamente rígidos.
La práctica no elimina la capacidad de pensar sobre uno mismo. Puede modificar cuándo, cómo y cuánto esa actividad ocupa el primer plano.
Por qué está en el Templo
Porque aporta una pieza experimental a una cuestión central del trabajo del Sol: la diferencia entre el yo como contenido de la experiencia y la consciencia que puede observar ese contenido sin quedar completamente absorbida por él.
Los trabajos de Marcus Raichle y otros investigadores habían situado la red neuronal por defecto como un conjunto de regiones especialmente implicadas en determinados procesos internos y autorreferenciales. Brewer aporta una observación complementaria: en personas con una práctica meditativa prolongada, algunos de sus nodos principales muestran una actividad relativamente menor durante la meditación.
La lectura correcta para el Templo no es «la meditación apaga el yo». Es más precisa: la manera habitual de relacionarnos con la experiencia de nosotros mismos puede ser modulada mediante entrenamiento.
Eso convierte el yo narrativo en algo menos parecido a un destino y más parecido a un proceso que puede observarse, regularse y transformarse.
Y ahí está su interés para el Sol: no se trata de destruir el yo, sino de que la consciencia deje de confundirse completamente con aquello que el yo está narrando.