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Michael Gazzaniga

Un módulo cerebral fabrica explicaciones coherentes después de que el acto ya ha ocurrido. La sensación de comprender llega tarde: narra lo que pasó, pero no necesariamente explica qué lo causó.

La ficha en esencia

  • Quién es: Michael Gazzaniga (1939), psicólogo y neurocientífico estadounidense, considerado uno de los padres de la neurociencia cognitiva.
  • Qué desarrolló: el concepto del intérprete del hemisferio izquierdo, un módulo cerebral que fabrica relatos para dar sentido a lo que hacemos y sentimos.
  • Su experimento: en los años sesenta, junto a Roger Sperry y en Caltech, estudió a pacientes de cerebro escindido, a quienes se había seccionado el puente entre ambos hemisferios para tratar epilepsias graves.
  • Qué mostró: cuando el hemisferio que habla no conoce la causa de una acción realizada por el otro, no responde «no lo sé»: construye una explicación coherente y la presenta como verdadera.
  • Su consecuencia: la explicación puede aparecer después del acto y, aun así, sentirse como una comprensión auténtica.
  • Por qué está en el Templo: los estudios de Júpiter lo citan para sostener una advertencia: entender una experiencia no equivale necesariamente a transformarla. Un relato convincente puede explicar por qué haces algo y dejarte exactamente donde estabas.
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Quién es

Michael Gazzaniga (nacido en 1939) es un psicólogo y neurocientífico estadounidense, considerado uno de los padres de la neurociencia cognitiva. En los años sesenta, en Caltech y junto a Roger Sperry, estudió a pacientes de cerebro escindido: personas a las que, para tratar epilepsias graves, se les había seccionado el puente que conecta los dos hemisferios cerebrales. Aquellos pacientes ofrecieron una oportunidad extraordinaria para estudiar cómo se construye la experiencia consciente cuando la información de una mitad del cerebro no está disponible para la otra. Gazzaniga ha seguido investigando este fenómeno durante medio siglo, gran parte de él desde la Universidad de California en Santa Bárbara, y de ahí surgió una de sus aportaciones más conocidas: el intérprete del hemisferio izquierdo.

Qué desarrolló

El concepto del intérprete del hemisferio izquierdo describe un mecanismo mediante el cual el cerebro busca construir una explicación coherente de lo que hacemos y sentimos. En los experimentos con pacientes de cerebro escindido, podía ocurrir que el hemisferio derecho recibiera una información y desencadenara una acción que el hemisferio izquierdo no había podido conocer. Cuando después se preguntaba al paciente por qué había realizado aquella acción, el hemisferio izquierdo no respondía «no lo sé». Construía una explicación. Y lo hacía con tanta coherencia que la narración podía sentirse como una explicación auténtica, aunque la causa real del acto no hubiese estado disponible para la parte del cerebro que hablaba.

El cerebro escindido y el intérprete del hemisferio izquierdo

Cuando la mitad que habla no sabe por qué se ha actuado, no calla: explica.

Cómo se lee: arriba, quiénes eran los pacientes y qué se les había seccionado; en medio, el orden de la prueba; abajo, lo que hacía la mitad que habla al no conocer la causa del acto.

El intérprete no miente: rellena. Y lo rellenado suena exactamente igual de convincente que lo vivido.

La comprensión que llega tarde

Aquí aparece la consecuencia que interesa al Templo. Podemos experimentar una fuerte sensación de comprensión después de que algo haya ocurrido. Encontramos una causa, construimos una historia y conseguimos que lo sucedido encaje. Pero que el relato sea coherente no demuestra que sea la causa real: la explicación puede ser posterior al acto. Esto introduce una distancia fundamental entre comprender lo ocurrido y haber sido consciente de aquello que lo produjo. El intérprete convierte acontecimientos dispersos en una historia continua — «hice esto porque…», «reaccioné así porque…», «me ocurrió aquello por…» — y esa historia puede ser útil. Pero también puede convertirse en una trampa si confundimos coherencia narrativa con conocimiento de la causa.

El relato después del acto

Encontrar una explicación no es lo mismo que haber encontrado la causa.

Cómo se lee: el relato puede ser verdadero, parcialmente verdadero o una reconstrucción plausible. Lo importante es no confundir haber encontrado una explicación con haber encontrado necesariamente la causa.

Comprender el relato de tu conducta no significa todavía comprender el mecanismo que la produjo.

Por qué está en el Templo

Gazzaniga entra en el Templo por una razón muy concreta: sus investigaciones permiten poner una frontera entre sentido construido y transformación real. Los estudios de la ficha de Júpiter lo citan para señalar un riesgo propio de la búsqueda de significado: podemos construir una explicación brillante de lo que nos ocurre y confundir esa explicación con consciencia. Pero entender no es lo mismo que cambiar. Puedes comprender perfectamente por qué repites una conducta y seguir repitiéndola. Puedes explicar de dónde viene un miedo y continuar obedeciéndolo. Puedes construir un relato impecable sobre tu vida y seguir viviendo exactamente dentro del mismo marco mental. El intérprete, leído desde Júpiter, deja así una pregunta incómoda: «¿La explicación que acabas de encontrar te ha transformado o simplemente ha conseguido que puedas seguir siendo el mismo con una historia mejor?» La diferencia importa porque el trabajo del método no termina cuando aparece el significado. El significado tiene que poder modificar la relación con aquello que se ha comprendido.

En el Templo