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cientifico

Mieko Kamiya

El ikigai, el sentido vital: el punto donde tus dones encuentran su para qué.

Quién fue

Mieko Kamiya (1914-1979) fue una psiquiatra y escritora japonesa. Políglota y formada entre Japón y Occidente, tradujo al japonés las Meditaciones de Marco Aurelio. Dedicó buena parte de su vida clínica a las personas con lepra del sanatorio de Nagashima Aiseien — personas a quienes el aislamiento había despojado de buena parte de su futuro — y allí se hizo la pregunta que ordenó su obra: ¿qué sostiene a un ser humano cuando lo ha perdido casi todo? ¿De qué está hecho eso que hace que la vida siga mereciendo ser vivida?

Qué desarrolló

Uno de los primeros estudios académicos sistemáticos del ikigai (生き甲斐), el concepto japonés del sentido vital: su libro Ikigai-ni-tsuite («Sobre el ikigai», 1966). Kamiya distinguió entre el ikigai como fuente — aquello que da sentido: un vínculo, una tarea, una esperanza — y el sentimiento de ikigai que esa fuente despierta. Observó en sus pacientes que el sentido no queda determinado por las circunstancias externas: puede perderse aquello que daba sentido a la vida y reconstruirse un ikigai nuevo, y esa reconstrucción es un proceso psicológico real, observable. Décadas antes de que la palabra se pusiera de moda, ella la había estudiado donde más difícil era encontrarla.

Por qué está en el Templo

Los estudios de la ficha de Nodos citan su obra como primera referencia de la tradición del ikigai, documentado en la cultura de Okinawa y estudiado académicamente por primera vez por Kamiya. El eje Nodal es el territorio del rumbo vital — y Kamiya aporta el proceso que lo hace practicable: el sentido no se hereda ni se encuentra hecho; se construye, se pierde y se vuelve a construir, incluso en las condiciones más extremas. Esa capacidad de reconstruir el «para qué» es precisamente una de las operaciones que el Nodo Norte pone en juego.

En el Templo